El otro día, como no podía ser de otra manera, estuve muy atento a un documental en horario de siesta sobre felinos. La evolución es un fenómeno misterioso. A esta conclusión llegué también cuando vi el reportaje sobre una convención de tunning. Pensé, ¿un millón de años evolucionan para esto? ¿No será involucionando?
En fin. Que el reino animal es sorprendente. Pero en particular estaba dándole vueltas a la inteligencia, de los felinos y no felinos. Es curioso que la superdesarrollada inteligencia que se alberga en nuestras desproporcionadas cabezas nos lleve a hacer cosas casi imposibles para el resto del reino animal, como matar por deporte, por venganza, disfrutar con el dolor ajeno, o suicidarnos (¡Tomad nota tuneros!).
Tengo una teoría que ya he comentado, y es tan simple como que el nivel de inteligencia es directamente proporcional al de violencia. Cualquiera que juguetee un rato con un mono o un delfín descubrirá que, si por él fuera, te partiría las piernas y después los dientes. Porque sí, porque yo lo valgo. Y aunque es verdad que hay perros asesinos, razas que generalmente están en manos de los infraseres más fascinantes de la naturaleza, dignos también de documental. Pero si esos perros fuesen verdaderamente inteligentes, atacarían y exterminarías a sus dueños por el bien del ecosistema. Serían perros ecologistas, que reciclarían los desperdicios de la madre natura.
Pero no. Por lo general los perros son especialmente entrañables por su amistad y docilidad. Tienen una extraña facilidad para obedecer: que si túmbate, que si dame la patita... y los pobres lo hacen. Es verdad que no todo es destrucción, que en la naturaleza hay concordia y discordia; el cariño y la honestidad de un perro, y a ratos hasta de un gato, es de agradecer. Pero que una vaca, con su pedazo de cerebro, sus qué sé yo cuántos cientos de kilos y sus cuernazos que atraviesan una pared, salga corriendo cuando das una palmada, es de subnormales; es de evolución a mala hostia. Hay que saber aprovechar los recursos que se tienen. Si tuvieran los monos esos cuernos, el Planeta de los Simios no sería una peli de ciencia-ficción, sería el documental de la 2. Bueno, en realidad, sería al revés, algo así como: "observen al macho humano dominante insultando al joven para mostrarle que aún es el jefe de la manada". O el documental sería como Gran Hermano. Pobres monos, están mejor sin cuernos....
Los gatos son más ingratos, más independientes, menos dispuestos a hacer el numerito de la patita y demás, capaces de arañar la mano que les da de comer. Signo de inteligencia. Ayer, sin ir más lejos, estuve a punto de perder la vida en una pugna sin piedad por un garbanzo que había caído al suelo. Debió de ver en mí un ejemplar perfecto para el contenedor de "orgánico".
martes, 18 de mayo de 2010
Sobre perros y gatos
lunes, 18 de enero de 2010
Ocultismo
Vengo de la biblioteca pública, de recoger mi carnet y buscar unos libros. Como es habitual, me dirijo a la sección de filosofía y observo con satisfacción que hay más libros de los que pensaba; no muchos, pero es que esperaba muy poco. Recorro los estantes con la vista y me topo con el compañero inseparable de la filosofía en toda biblioteca que se precie: el ocultismo. He soltado una carcajada, aunque no es la primera vez que veo algo así. Por un momento he pensado en preguntar por el autor de la genial idea de que los libros de filosofía y los de ocultismo se entremezclen de manera tan escandalosa. Pero después he pensado que, primero, no encontraría a tal individuo o conjunto y, segundo, quizá su respuesta fuese algo así como que se le ordenó el espíritu de su tatarabuelo que sigue viviendo en su casa del pueblo, ante lo cual nada podría yo decir.
Es curioso comprobar cómo los libros de Bertrand Russell, Descartes, Popper y Aristóteles tienen la desgracia de compartir lomo con otros que llevan títulos tan sugerentes como "Astrología para principiantes", "El triángulo de las Bermudas", "Psicofonías" y "Tu horóscopo". Da gusto verlo.
Me gustaría poner una cámara oculta y conocer a aquellos capaces de ponerse a leer cosas como esas. Seguro que son los mismos que, cuando tuvieron que soportar las clases de filosofía, preguntaban: "¿y eso pa qué vale?". Pues vale para ser un poco menos idiota, que algo es algo; y para llegar a comprender que el ocultismo, si vivieramos en una sociedad un pelín mejor, estaría prohibido. Porque es verdad que hay que tolerar opiniones y casi conformarse con que la gente lea (sea lo que sea), pero tampoco veo necesidad de fomerntar la estupidez, que por sí sola se propaga como la mejor de las lepras.
La filosofía: un intento de comprender racionalmente la realidad, el ser humano, el propio conocimiento, sin nunca conseguirlo por entero, tampoco parece capaz de explicar el hecho de que alguien mezcle sus libros con los de ocultismo, que es algo así como un conjunto de prácticas mágicas y misteriosas que busca desentrañar los secretos de la naturaleza, explicar lo oculto. Y para ello se sirve de las patrañas más grandes que se pueden imaginar; con lo cual, deberían estar en el polo opuesto de aquellos que buscan dar razón de los hechos y los comportamientos.
Mis amiguetes y yo usamos muy a menudo (por supuesto con el propósito de la humillación y la mofa) una frase: si no sabes di "no sé". Pero claro, todo buen amante del ocultismo sabrá de buena tinta que, si hay algo difícil de explicar, algo cuyas razones desconocemos, es mucho mejor inventarse cualquier cosa para quedar bien, y a ser posible tan estúpida que resulte imposible comprobar que lo es. Si la ciencia médica no puede explicar la enfermedad de un individuo, digamos mejor que el demonio, aburrido en sus infiernos, lo ha poseído; y nadie mejor que un cura con un crucifijo y una ristra de ajos para solucionar el problema. Si hay una mancha rara en la pared, ¿por qué vas a pensar que es una humedad cuando tú crees que es la cara de la Virgen, que no han encontrado un modo más sutil y menos antihigiénico de presentarse? Y si utilizas una grabadora y escuchas un sonido raro e indescifrable al reproducir, no pienses que el cassette tiene una calidad de sonido lamentable o la cinta defectos, pues lo más probable es que algún espíritu tenga algún mensaje para ti, que eres imbécil perdido. Además, lo astros demuestran que todos los que nacieron entre el 21 de septiembre y el 21 de octubre, son gente con el mismo carácter y las mismas circunstancias y probablemente este semana conocerán a alguien que cambiará su vida, en el trabajo deberán maneterse al margen de los problemas y en el dinero tendrán que privarse de un capricho pensando en el futuro. Porque nadie mejor que una vieja haciendo un solitario con una baraja de lunas, esqueletos y duendes puede decirte cómo será el futuro. Y si es por 1,50 euros el minuto, la probabilidad de acierto es aún mayor.
Pensándolo bien, ahora que empieza el plan Bolonia, voy a proponer a la Univerisdad un grado en ocultismo, para que así, en vez de terminar de telefonistas en Orange podamos hacer feliz a la gente desentrañando los misterios de la naturaleza sin necesidad de Newton, Darwin ni Einstein, que con sus físicas y sus mamarrachadas no me permiten comunicarme con Elvis y Bob Marley con una tabla de madera y un vasito, que es como se ha hecho toda la vida.
lunes, 4 de enero de 2010
Rascacielos
Hoy, 4 de Enero de 2010, la casualidad ha querido que tengan lugar dos curiosos acontecimientos.
Hoy se inaugura el que pasa a ser el edficio más grande del mundo. Se trata del Burj Dubai, un modesto rascacielos que aquí veis y por su nombre podréis imaginar dónde se ha construido.
Y quizá no sólo por el nombre. Porque si hay una palabra que me sugiere cualquiera de los Emiratos Árabes es "despilfarro". El azar, una vez más, y la geología, quisieron que (como la divinidad del dinero lleva los ojos vendados) el primer pastor de cabras que pasaba por allí, descubriera algunos de los yacimientos de petróleo más grandes del planeta y que además ese viscoso líquido negro fuese el motor del mundo entero. Por eso, como allí algunos tienen tanto dinero como para no preocuparse nunca más por él, se dedican a cosas tan útiles y significativas para la humanidad como construir audis A8 de plata maciza o pistas de nieve en mitad del desierto. Y así, el destino permite combinar los más modernos y vanguarditas diseños con la tradición y el sabor bucólico de matar a las mujeres infieles a pedradas. Porque el dinero no debe hacernos olvidar lo que somos.
Pero, dejando a un lado mi desprecio por un relativismo cultural mal entendido, el edificio en cuestión alcanza los ¡¡818 metros sobre el suelo!! frente a los 529 del Taipei 101, que ahora ocupa el segundo puesto de la lista. Y, para que se hagan una idea aquéllos que, como yo, tienen vértigo en el balcón de un sexto piso, el Burj Dubai es aproximadamente el doble de alto que el Empire State, con su mirador en el piso 86.
Me encantan estos edificios con sus innovadores diseños y su moderna funcionalidad. Recuerdo que hace ya bastantes años paseaba por Nueva York contemplando las imponentes construcciones a pesar de los avisos de mis cervicales. Y uno siempre ha oído eso de: "claro, como aquí no se puede crecer a lo ancho y largo, aprovechan el espacio hacia arriba". Como dice un amiguete, estaría bien si fuera verdad.
Hoy en Manhattan ya no cabe ni un solo Starbucks más, pero en los años 20 y 30 ocurría una cosa: que los seres humanos eran igual de vanidosos, soberbios y ostentosos que hoy. Se cuenta que los constructores y propietarios del edificio Chrysler consiguieron permiso para construir en secetro una aguja y desplegarla desde el interior para conseguir así convertirse en el edificio más alto del mundo. Lo cual debió estimular a alguien (cuyas ansias de alcanzar el cielo debían ser inversamente proporcionales al tamaño de su pene) a construir el Empire State y superar el listón un año después. Así que no, no es cuestión de utilidad, de maximizar el espacio y los recursos, sino de hacerse notar. Efectivamente, piensa mal y acertarás. Siempre que haya personas de por medio, de entre dos explicaciones posibles, la más estúpida suele ser la correcta.
Y digo yo, ¿rascacielos? ¿quién inventó esta palabra? ¿es que un edificio rasca? ¿es que se puede rascar el cielo? Entiendo que es una metáfora, pero podrían haber pensado algo mejor, "buscacielos" o "alcanzacielos" o algo menos prosaico como "acaricianubes" (y si no temiera ser políticamente incorrecto diría "atrapaaviones", pero yo no soy así). En fin, los rascacielos, bastante bonitos a la vista y bastante ridículos al pensamiento.
Y hoy, que algún sensiblero dirá por televisión que el cielo está un poco más cerca, hoy 4 de Enero, es el día en el que el sol está más cerca de la tierra (y al revés, claro). Hoy los 150 millones de kilómetros se han quedado en unos insignificantes 147,5. Hoy la luz con que lo vemos brillar ya no es la de hace 8 minutos y 19 segundos, sino la de algún segundito menos. Una estrella relativamente pequeña, pero de las más brillantes, nacida hace 5000 millones de años y con combustible para otros tantos. Tiempo suficiente para que algún pastor de cabras construya allí otra pista de nieve.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Infierno
La muerte es un tema que parece aterrarnos a todos por igual. Menos a las señoras que cruzan por la mitad de la calle cuando voy conduciendo y a los pokeros con moto que tanto se preocupan por proteger su codo con el casco, claro. Y digo esto pensando en ese lugar con el que se aterraba durante siglos a todo bicho viviente: el infierno.
Pregunto yo, si Dios es todopoderoso y bondadoso ¿cómo dejó que un ángel se rebelara contra él y fundara una región en la que castigar a los humanos que él había creado a su imagen y semejanza? Pues porque en el cielo no había sitio para todos y le venía bien. Además, todo superhéroe necesita un archi-enemigo, porque somos lo que somos por oposioción a otras cosas, porque sin referencia a los contrarios no podríamos definir nada.
No creo que tal lugar exista. Bueno sí, en realidad llevamos ya bastante tiempo viviendo en él. Como dice mi amigo Schopen, "La vida como péndulo oscila constantemente entre el dolor y el hastío, que son en realidad sus elementos constitutivos. Este hecho ha sido simbolizado de una manera bien rara: habiendo puesto en el infierno todos los dolores y todos los tormentos, no se ha dejado para el cielo más que el aburrimiento". No sé, una eternidad contemplando a Dios puede estar bien, pero a larga...
El caso es que, de existir, la mayoría de nosotros acabaríamos allí. Y reconozco que tengo cierta curiosidad, porque creo que una eternidad siendo sodomizado por Satán me va a parecer como unas vacaciones pagadas comparado con tener que rellenar papeles y formularios para la Junta. Satanás, no me cabe duda, gusta de disfrazarse de funcionario, y mediante la burocracia está extendiendo su dominio sobre la faz de la tierra. Sus secuaces ya no son los que eran: lo de disfrazarse de serpiente, de Hitler, Walt Disney o Ramón García es cosa del pasado. Ahora actúa a través de formularios, currículos, anexos y fotocopias compulsadas. Los tiranos de antaño ahora se llaman "consejero delegado" y en lugar de dirigirnos a ellos como posesiones satánicas con crucifijos, espejos, ajos y mariconadas por el estilo, encima hay que tratarles de "Excelentísimo Señor" y no de "Señor del Averno".
¿Para qué va a comprobar nadie cómo haces tu trabajo si un papel puede ahorrar esa molestia? ¿Para qué va a leer nadie lo que escribes si podemos mirar los índices de impacto y calidad?
Total, que estoy hasta las pelotas y todo será que me coja una gripe A en condiciones para que me pase por los infiernos a ver quién sodomiza a quién.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Nombre artístico
Me viene a la mente ese momento chanante en el que presentan a Joseph Ringo quien, con su atuendo vaquero, señala con inteligencia: "Me llamo Miguel Ángel Restrepeda, pero Joseph Ringo suena mejor". Y es que, cuando llega la edad adulta, todos deberíamos tener el derecho de denominarnos como queramos, sin tener que sufrir eternamente el capricho de que nuestros progenitores tuvieran a bien llamarnos Perfecto, Sinforosa o Kevincostner de Jesús. Desconozco que lleva a alguien a llamar a una criatura Dolores, Angustias o Soledad y supongo que será el no pensar lo que significa. Pero si una monja cualquiera tiene el capricho de llamarse "Hermana Presentación" y Razinger Z se convierte de repente en Benedicto (craso error porque molaba más su nombre original), ¿por qué no van a tener derecho a cambiar su nombre quienes no estén a gusto con él?
Ya el verano pasado comenté mi asombro por la paradójica presencia de un deportista conocido como Li Xiao. Pero en los últimos meses estoy escuchando cosas que me desagradan, razón por la que quiero lanzar un llamamiento a un personaje. Se trata de un futbolista de la selección brasileña de fútbol que me impide oncentrarme en las imágenes que veo cada vez que se le nombra. Sí, se llama Elano. No sé nada de portugués, pero espero que en su país no tengan que escuchar cosas como: "Elano recoge el balón" "¡Qué gran jugada de-Elano" o "atención a la falta que va a lanzar Elano" (¿dónde lo va a lanzar, por Dios?!!). Este hombre no debería consentir que su nombre sea lo mismo que ojete. Porque además parece una persona normal, no como Ben Affleck y familia, aquí presentes
. Y puede que a él no le moleste, pero los demás no tenemos por qué aguantar comentarios como "ahí arranca Elano".
Lo comenté en una ocasión y llegamos a la conclusión de que sólo podría ser peor apellidarse Porculo, con lo jocoso que resultaría asociado a nombre como Tomás, o algunos femeninos más curiosos como Encarnación o Asunción (dejando ya al margen nombres que son sustantivos abstractos como Amor o Alegría y los ya mencionados Dolores y semejantes).
En cualquier caso, el poner nombres puede ser una tarea complicada y, en algunos casos, debería estar penada y ser motivo de cárcel. No puedo dejar de recordar al gran Rodolfo Mondolfo. Con ese apellido, papá y mamá, ¿tan difícil era haberle llamado José Carlos? Si coincide que te apellidas Verdugo de Dios es pura mala suerte, pero lo de los nombres es cosa de padres resentidos con mala idea o un excesivo sentido del humor.
P.D. Un saludo para Fele y Mamen
jueves, 20 de agosto de 2009
El niño cagao
Impresionante documento. Impresionante pseudónimo. El ser humano es sorprendente. Estás viendo el ya tipiquísimo programa de gente por las calles que te explica sus penurias o, en este caso, las peculiaridades, casi infinitas para mí, de un lugar extraterrestre llamado Tokyo. Y después de diversos españolitos contando sus cosillas relativamente normales aprece este muñeco, que a duras penas chapurrea el castellano, entendiéndose en japonés y viviendo allí todo feliciano. Y además no deja de repetir su magnífico nombre artístico. ¡¡Bravo!!
lunes, 17 de agosto de 2009
Carta a Saber y Ganar
Vuelvo de vacaciones (otra vez) y retomo las rutinas porque, como siempre dice mi hermana, soy un animal de costumbres. Entre las muchas que cuento, una de ellas es sentarme en el sofá después de comer para ver ese programa-concurso ya clásico. Como cada día, hoy expreimento las mismas sensaciones y vienen a mi mente los mismos comentarios cada vez que lo veo. Así que desde aquí quiero enviar esta carta a los señores productores, realizadores y demásgnte importante de ese saco roto en el que se despilfarra ridículamente el dinero del contribuyente más conocido como televisión pública.
Estimados señores:
Me dirijo a ustedes como fiel telespectador que sigue su programa con atención desde hace ya unos cuantos años. Mi intención es simplemente la de comunicarles mis sensaciones, en la idea de que alguien más las compartirá probablemente. El formato del programa me parece correcto; hay cosas que obviamente cambiaría, pero no es de mi incumbencia teniendo en cuenta que el consurso funciona y lleva en antena tantos años. Sin embargo, dada la sencillez del mismo, es extraño comprobar la presencia, no de uno ni dos, sino de tres particulares presentadores, siendo así que probablemente no es necesario ninguno de ellos, sino que con una voz robótica que leyera las perguntas todo sería mucho mejor. No quiero encenderme, pero creo que una máquina de tabaco haría mejor el trabajo de estos tres grandísimos profesionales.
La magnífica Pilar, que plantea interrogantes que hasta los más inútiles primates contestarían correctamente, desempeña un papel, cuanto menos, dudoso. Como contribuyente, me pregunto si sería posible ver la factura en la que se detalle lo que esta señora cobra por segundo, pues (por suerte) nunca aparece más de dos minutos en pantalla, y generalmente haciendo un ridículo al nivel de Anne Igartiburu. No es por ofender, pero intuyo que esta señora hace las mejores felatio de la historia de la televisión. Al menos a mí me parece la explicación más verosímil.
El invisible Juanjo Cardenal parece tener la misión de dar por saco al concursante haciéndole perder tiempo con sus (cree él) ingeniosos comentarios. Lo que más me carga de esta persona es que se hace llamar "sabio" y corrige a concursantes que son auténticos máquinas-empollones eruditos-sin-amigos-porque-de-pequeños-no-salían-de-casa, cuando en realidad es un baboso cuyo único comentido es leer las letras de una patalla, cosa que podría hacer un mono un poco listo. Así que de mi parte, si son tan amables, le transmiten el siguiente mensaje: "Baja tú, payaso, y respondes sin leer a ver si eres tan listo, ¡pedante de los cojones!".
Por último, Jordi Hurtado, el gran Jordi, que claramente debe ser hijo único, porque si hubiera tenido un hermano le habría matado a collejas haciéndole ver que sus gracietas no le gustan ni a los jubilados que se descargan las temporadas de "Escenas de matrimonio". ¿Por qué siempre que hay una referencia a un país en una pregunta tiene usted, señor Hurtado, que imitar su acento generando inmediatamente una buena dosis de vergüenza ajena en el concursante? ¿Tan pelotas son los becarios del ente público que se ríen de tan lamentables chistecillos? Confío en que no. Es un concurso, no un programa de humor, así que no obligue a los concursantes a saltar, bailar y hacer el memo de la manera en que usted lo hace. Quizá ellos, con buen criterio, no se crean graciosos.
Si otro particlar, y deseanso que hayan tomado nota de las opiniones de un telespectador, me despido atentamente. Gracias.
P.D. Un saludo para Pilar
lunes, 27 de julio de 2009
De moda
El otro día leía por ahí una frase que me pareció llena de sabiduría. Decía: "¿el vhs ya es cool o todavía sigue siendo una puta mierda?". Estas cosas son así, un sistema obsoleto que, se mire por donde se mire, debería ser condenado a la extinción, resurgirá en algún momento para volver a molar. Somos así de gilipollas, y seguro que dentro de diez años se mirará con envidia al primer capullo que vuelva a ver las pelis en su vídeo "retro" (que es un eufemismo para "patética antiguaya") y a jugar al solitario del Windows 3.11 en su 486 con disquetera. ¿Y por qué? Pues por esa institución anónima e impersonal que define la frontera entre lo guay y lo ridículo, y que creo que es la responsable de que ahora las gafas de sol le tapen a uno la barbilla. Eso hace diez años era patético, cuando esas gafas estaban pensadas para los ojos y no para pómulos y orejas.
Tengo que confesar que me encanta la moda. Y no me refiero sólo a anoréxicas con trikini, sino a todo ese conjunto de costumbres que se adoptan sin razón aparente. En esos desfiles, en realidad, la moda está más en la modelo que en el modelito. Hace trescientos años triunfaban las mujeres de más de cien kilos y ahora las de menos de treinta.
Y es que lo gracioso de la moda es que se trata precisamente de no pensar, como la oveja que se tira por el precipicio al ver a las demás, porque no quiere quedarse sola. Es así, el no seguir la moda (o el pasarse de moda) conlleva un aislamiento social semejante al de la mujer sin depilar en la piscina. Especial atención me despierta ese fenómeno llamado carnaval, que consiste en reuniones de grupos de personas haciendo el ridículo. No entiendo por qué hacer el ridículo cuando todo el mundo lo hace deja de ser ridículo. No seáis cobardes, disfrazaos en septiembre, aun a sabiendas de que los que se disfrazaron de pirata y de prostituta os mirarán con cara de asco y pensarán que sois patéticos. Sí, porque lo importante es saber el momento en el que hacer las cosas, ya sea crear tu perfil de facebook, descargarte un politono (enviando SOYRETRASADO al 5544), tatuarte lo que tú crees (sin saberlo) que es tu nombre en japonés, o hacerte un peindao al estilo despeinado. Hace poco descurbí que la ropa, como las fresas, puede ser de temporada o de fuera de temporada. La mía, sin duda, es de fuera de temporada, salvo que la temporada haya empezado a mediados de los noventa. No estoy en la onda, porque aún no entiendo por qué mis pantalones desgastados son una mierday yo soy un marrano, pero gastarte ochenta pavos en unos pantalones rotos "mola que te cagas".
Así es esto. Aunque los blogs están también de moda, así que tendré que pensar si tiene algún sentido o escribo aquí por puro borreguismo.
Es lo bonito de la moda, el refugiarse en el gentío, o en sus costumbres para no ser despreciado. Lo curioso es que a veces ese ridículo que lleva los calcetines por las rodillas, se pone los pantalones en el mismo sitio o la gorra de lado acabe marcando "tendencias". Este tema es tan apasionante que hasta el vocabulario tiene estilo. La moda no es una obligación, es una tendencia, una especie de inercia que nos arrastra, ante la cual sólo puedes nadar contra corriente o dejarte arrastrar. El caso es que mientras nos ahoguemos todos juntos nadie nos mirará mal. Aunque podéis echaros a temblar por si llega el día en que los chinos marquen las tendencias y os encontréis con animalillos de cerámica encima de la tele y abanicos y lámparas con elegantes dibujos. Yo por si acaso voy a guardar el vhs para cuando la gente cool esté dispuesta a pagar por él. Yo es que soy más clásico, para mí el dinero nunca pasa de moda.
martes, 7 de julio de 2009
La calidad no es cara
El ocio veraniego propicia el noble pasatiempo de la lectura. Así que en uno de mis momentos de tiempo libre que no vienen al caso he podido leer en la tapa de mi desodorante: "contiene una fragancia ligera y clara, proporcionando un aire fresco que nos hace volar lejos de la rutina diaria". Señores del Mercadona: ustedes sí que vuelan lejos. Creo que en verano se puede reducir a la mitad el nivel de drogadicción de los empleados, que por desvíos mentales relacionan la rutina con el olor de la sobaca. No contento con eso, decido leer también el otro bote, el que está lleno y añun no he empezado. El caso es que con el viejo no he experimentado la sensación de vuelo, pero quizá en algún sitio indique que el orificio no debe dirigirse al ala sino introducirse en la nariz. Habrá que probarlo.
Bote número 2: "contiene una fragancia masculina que combina elegantemente el espíritu aventurero y la vivacidad arrolladora del espíritu creativo sobre una estructura lujosa y sensualmente cálida". Señores del Mercadona: a mí no me jodan que la mierda de desodorante de 80 céntimos huele a limón, no a Miguel de la Quadra-Salcedo. Nada que valga menos de un euro tiene una estructura lujosa, por más que se empeñe el calvito de la competencia, si es que el Lidl le hace competencia a alguien. Reconozco que tiene su atractivo ese toque del Lidl o el Día, de querer que el supermercado se parezca a un trastero o una casa abandonada; en la decoración desde luego son originales. Y en cuanto a productos de bajo precio e inferior calidad son empresas punteras a nivel mundial. Pero el Lidl me indiga especialmente con su nueva campaña publicitaria, con el actorcillo capullesco que sabe cuándo están buenas las sandías y qué estropajos limpian mejor la grasa. Con un poco de suerte no habréis visto el anuncio, que como los frutos secos del Día y la cara de Cristiano Ronaldo produce un regusto repugnante que puede concluir en vómito. Pero aquí estoy yo al servicio de la náusea.
El muy retrasado huele las frutas sin pelar y juzga los vinos por la etiqueta, como los buenos enólogos, claro que sí. ¡Olé tus huevos toreros y tu sobaco aventurero y creativo!
Yo no entiendo mucho de televisión, pero me parece evidente que está incompleto. La calidad no es cara, pero los anuncios sí.
lunes, 20 de abril de 2009
El injusticiero
Enlazando con la entrada anterior, vuelvo a lamentar mi inutilidad como dibujante porque hace ya tiempo que, gracias también a estímulos ajenos, me surgió una idea que creo que podría triunfar. Hartos como estamos de los clásicos superhéroes de comic con los calzoncillos por fuera, es tiempo de introducir nuevas figuras y nuevos personajes en los que ver reflejadas nuestras más elevadas aspiraciones. Desde los Batman o los Spiderman, hasta los repelentes Superman o Hulk, siempre se nos presenta un persojane que, a pesar de sus conflictos internos, se caracteriza por su valor y por una injustificada filantropía, pues muchos de ellos son extraterrestres o mutantes que no tienen nigún motivo para preocuparse por lo que les pase a los miserables humanos. Por eso, buscando un carácter que se parezca más al nuestro, con el que nos podamos identificar más fácilmente, dando la vuelta al clásico Robin Hood, vino a mi cabeza la idea de "El Injusticiero", que roba a los pobres para dárselo a los ricos, y después roba a los ricos para quedárselo todo él y malgastar sin ningún conocimiento. Algo así como el cateto que repentinamente se hace millonario.
Por cierto, esto me recuerda algo que siempre he pensado. El comunismo consiste básicamente en juntar lo de todos y darle un poquito a cada uno. Distribución de la riqueza se llama, y no voy a entrar a valorar absolutamente nada. La cuestión es que mantengo la teoría de que lo opuesto al comunismo no es el capitalismo, sino la lotería: vamos a poner todos un poquito y vamos a convertir nuestras vidas en un poco más miserables si cabe (siempre cabe), para que todo el dinero se lo lleve uno solo y se dedique a despilfarrar como un desgraciado.
Pues bien, imaginad a un nuevo rico que utiliza su dinero para perpetrar injusticias por pura diversión. Es el clásico "joder por joder". No sería algo del estilo del típico supervillano que quiere propagar enfermedades porque su padre le pegaba de pequeño, porque ya no sería el injusticiero, sería un hijoputa. En realidad sería un combinado entre Cachuli, un jeque y el señor Burns. Habría que buscarle una apariencia y algunos superpoderes. En vez de ser un cachas con mallas, sería un enano con gomina, bigote y pantalones de pana, y en lugar de volar o tener una fuerza sobrehumana tendría un olfato superdesarrollado para oler a los pobres, los deprimidos y todo tipo de desfavorecidos para poder así humillarlos.
Sus aventuras consistirían, por ejemplo, en sus planes de robarle el dinero a la gente para quemarlo delante de sus narices, para comprar marisco y dárselo a las ratas o incluso para pagar a Ramoncín y la Sgae, todo cosas que jodan y sean inútiles. Bien pensado, tampoco es mucho peor que los clásicos superhéroes, que en vez de usar sus poderes para acabar con las guerras y el hambre en el mundo, se contentan con salvar a su pretendida para novia cuando la tiran por la ventana de un edificio. ¡Oh, gracias! Y luego encima te haces la víctima. Me pasa como con las películas de terror, que de tan gilipollas que son los protagonistas me acabo identificando con el asesino y en vez de asustarme me llevo alegrías. Y es que cuando veo a Clark Kent no me sorprende que haya alguien que quiera mofarse de él y darle unas collejas, que bien se las merece.
Así que me voy a busar un dibujantre y yo hago de guionista, a ver si así me puedo forrar y logro llevar las aventuras del Injusticiero a la vida real.
lunes, 30 de marzo de 2009
Historias para no dormir
Pocas cosas me parecen más inexplicables que ese fenómeno callejero tan habitual del encuentro con alguien que lleva un niño o niña en el carrito y de repente alguien se acerca y le espeta algo del tipo: "Agagú atatá apopó". Si te has fijado, es un niño, no una oveja, y se trata de que aprenda a hablar, no de que le imiten haciendo el ridículo. Yo comprendo que es difícil entenderse con estas criaturas, pero las estupideces que tienen que aguantar desde tan pequeños no se las merecen.
Quizá sea inconsciencia, o quizá sea un impulso enfermizo que lleva a las personas a autolesionarse, pero el caso es que después de llevarles al colegio, a clases de inglés, judo, violín, ballet, jardinería, fontanería y papiroflexia con el único propósito de que nos dejen vivir y caigan rendidos en la cama por la noche, les contamos después historias de terror para que no descansen ni dejen descansar. Y no son de esas de inocentes veinteañeros que se van de fin de semana a hacer el capullo a una cabaña, muriendo uno a uno porque tienen que ir siempre solos a buscar algo al sótano que accidentalmente no tiene bombilla. Son de las buenas.
Lo que pasa es que no veo qué necesidad hay para inventarse una figura como la del hombre del saco, un señor que no sólo se dedica a raptar niños sino que los almacena en un saco como si fueran frutos secos. No entiendo. Luego está aquello de que como no te duermas vendrá el coco y te comerá. El coco. No creo que le debas decir a un niño, inocente como es, que las personas puedan servir como alimento. Pero que además te vaya a comer un ente con nombre de fruta ya desconcierta a cualquiera. Me imagino un coco partido por la mitad como los canadienes de South Park merendando niños. Flipante.
Pero la figura que más me gusta es el rantoncito Pérez. A poco que el chaval reflexione, le reconfortará pensar que en mitad de la noche va a venir un rata a levantarle la oreja de la almohada para llevarse el diente que se le ha caído, aunque le dejará una propinilla a cambio. ¿Por qué un ratón paga por dientes?¿Qué se supone que tengo que pensar que hace con ellos? Obviamente algún tipo de tráfico en el mercado negro, porque te paga por ellos. Aunque en realidad podría llevárselos gratis si quisiera. Quizá es un ser bondadoso que en su morada compone castillos con mis incisivos y caninos. O quizá pueda venir en el futuro con unos alicates a llevarse mis dientes, que ya no son de leche. No le basta al niño con el gordo perturbado que se tira por la chimenea en Navidad, además hay que inventarse un ratón recaudadientes con síntomas de síndrome de Diógenes.
Igual para que se durmieran sería más fácil ponerles la radio.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Modestia aparte
Pues no, os vais a quedar con las ganas de una entrada sobre este extraordinario grupo; y digo extraordinario porque desde luego normal no es (aunque quizá sea sólo ordinario). En mi república imaginaria donde soy un déspota sin miramientos, algunos sonidos están penados con cárcel. Pero ese no es el tema.
Estoy practicando el insalubre deporte de ver la tele:
-¿Qué te hace ser tan especial?
-Lo importante siempre es ser tú mismo.
Una de mis frases favoritas junto con "lo que más odio es la mentira" y "soy muy amigo de mis amigos", topicazos del calibre de los que les caen de la boca a futbolistas y entrenadores. Pero me pregunto: ¿hay manera de no ser tú mismo? ¿Se puede ser otro? ¿o se puede ser tú sin ser el mismo? Pues esto lo dice un tío con maquillaje, cuarto y mitad de kilo de gomina y una sonrisa de capullo que quizá sí se corresponda con su carácter. Y es que este personaje se refiere sin duda a mostrarte tal como eres (lo cual muy pocas veces te conduce al éxito). Para eso, es cierto, primero tendrías que saber cñomo eres, que no siempre es fácil porque tú siempre te ves desde dentro, pero por lo menos has de tener una opinión sobre ti mismo. Generalmente, la apariencia sirve precisamente para intentar que los demás piensen que somos más o mejor de lo que realmente somos. Yo, que encuentro cierta satisfacción en el desprecio ajeno, intento parecer menos, para que después nadie se decepcione. Pero no se trata de apariencia sino de palabras. Aquí quizá debería haber dicho: intento parecer menos, lo cual es complicado.
Explicación: me presento como una mierda para que alguien diga: no seas modesto hombre, que tampoco das tanto asco. Este fenómeno tan habitual es lo que llamamos modestia. Y es que generalmente se piensa que está bien pasarse al polo opuesto y hablar de ti mismo justo al revés de como lo hace Fernando Alonso, es decir, insultándote y despreciándote ante los demás para conseguir su respaldo. Pero es que el prepotente, al menos, es sincero, porque no sólo cree ser el puto amo sino que además no lo oculta y busca la aprobación de los que se hacen llamar sus semejante y en realidad no le llegan ni a la suela de los zapatos. Pero igual que la envidia siempre es cerda y cochina, por más que nos empeñemos en el invento de la envidia sana, la modestia es siempre falsa, y lejos de ser una virtud es una patraña de quien se presenta peor que como realmente piensa que es. ¿Cuál es la solución? Pues probablemente no la hay, porque si pregonas que eres bueno en algo, da igual que sea verdad o mentira, vas a dar un poco de tirria, aunque un poco más si es verdad, porque a la gente le gusta decir que es inferior, pero no le gusta que se lo digan los demás. Así que supongo que la modestia es la mentira que busca agradar a los otros por medio del desprecio de uno mismo, lo cual me parece incluso más patético que intentar parecer más de lo que se es.
Fijaos bien, porque cuando alguien pronuncia eso de "modestia aparte", es cuando verdaderamente dice lo que piensa de sí mismo o sus actos, aunque se sirve de esa expresión para que se vea que, por una vez, va a escapar de ese aura de lamento, empobrecimiento y basura con la que siempre recubre su propia persona.
En conclusión, éste es mi consejo de hoy: luchad por ser cada día más prepotentes, por convenceros a vosotros mismos de que sois los mejores aunque sea mentira, porque las mentiras son para los demás y la verdad es lo que uno piensa. Y no hay más. Las mentiras hacen llorar al niño Jesús, así que por lo menos créete tus propias patrañas.
martes, 24 de febrero de 2009
Delicia de delicias
Momento de intenso placer que me atrevo a llamar felicidad, en el que todo se olvida, en el que sólo importa la sensación, en el que el goce esa tan grande que el cerebro sólo quiere concentrase en él, en esa locura transitoria que le gustaría padecer para siempre. Me ha parecido totalmente genial y me he sentido identificado, así que se me ha ocurrido compartir este bonito anuncio.
miércoles, 11 de febrero de 2009
De animales y guitarras
El desparecido butanero se ha vuelto aficionado a las bicis. Y parece ser que, como a la comisión de antidopaje, a los perros no les hace mucha gracia ver a un ciclista. Para defenderse en caso de incidente, se ha comprado una navaja capaz de matar un tiranosaurio. A mí me parece bastante extraño, y no veo la utilidad de un cuchillo que se tarda en abrir 2 minutos, porque para entonces el pitbull de turno te habrá dejado cojo de por vida. Confiemos en que no tenga que usarse.
Y hablábamos de lo indefenso del ser humano, que sin armas ni herramientas no aguanta un cara a cara con un perro medianamente grande o agresivo. En realidad, en el escalafón de poderío físico, estamos justo por delante del gato, lo cual es bastante triste, aunque a mala leche no nos gane nadie. Un gorila y un orangután nos matan si quieren; y un chimpancé no te mata, pero te pega un palizón que te viste de torero.
Y así retornó a nuestra mente el espalda plateada y su conflicto eterno con el oso, del que nunca sabremos quién sale victorioso. A veces me sorprende lo ridícula que puede llegar a ser una conversación. ¿Hay algún animal capaz de matar a leches a un rinoceronte? Preguntas idiotas sin respuesta con las que perder el tiempo. El caso es que el otro día vimos un vídeo de un tigre atacando a un cocodrilo, y no lo vimos acabar pero lo tenía cogidito por el cuello y no tenía muy buena cara. Y enlazando unos vídeos con otros acabamos en los del chaval éste, que además de ser un crack es un frikazo que te cagas, porque las cosas que toca no tienen desperdicio, por ejemplo:
Aunque también le va lo clásico, no tiene problema con nada. Como dice otro crack, el día que tenga un hijo lo voy a poner a hacer el chorras desde pequeño. Lo mismo da una guitarra, que a jugar a los dardos o a hacer figuritas con cacas de oveja, que seguro que me arregla esta vida miserable que llevo con una millonada porque como decía aquél, hay dos maneras de triunfar, por la capacidad propia y por la imbecilidad ajena. Pero la segunda es mucho más fácil. Hala, feliz año nuevo
Le voy a mandar yo unas cortinas nuevas, porque de atrezzo anda regular tirando a mal
miércoles, 28 de enero de 2009
Retirada
Se retira un grande del fútbol. Con sólo 32 años y mucha magia por desplegar, se va uno de los grandes: Thomas Gravesen. Una vez más, los medios de comunicación, sectarios e interesados, han olvidado la figura de uno de los futbolistas más extraordinarios de cuantos se han visto. Porque el fútbol no consiste en coger un balón, darle una patada y ponerlo en la escuadra de la portería; no es un regate rápido, un pase preciso, una buena jugada, un control ni un remate. Es mucho más que eso; es, como dijera el poeta del fútbol, un estado de ánimo. No es algo tan obsceno y prosaico como once señores corriendo detrás de una bolita con los calcetines subidos hasta las rodillas. El fútbol es espítritu, es entusiasmo, es sentimiento y, si me apuras, es la metafísica más abstracta.
Porque coger el balón en el medio del campo, regatear a seis defensas, al portero y marcar gol, lo puede hacer cualquiera, independientemente de la cantidad de cocaína que hayan asimilado nuestros órganos internos. Eso no es nada comparado con la capacidad de motivar y dirigir a los compañeros como el general que prepara y guía a sus hombres a la batalla, a la victoria, a la gloria. Porque el carisma , la determinación y una voluntad firme, pueden más que cualquier arma, que los tanques y los aviones de combate, que las bombas de hidrógeno y las de veinte megatones. Por eso, desde aquí, mi homenaje y mi despedida a un hombre de valor, de esos que sólo se aprecian cuando ya no están. Adiós, Thomas.
viernes, 23 de enero de 2009
Excepción
Según el diccionario, cosa que se aparta de la regla o condición general de las demás de su especie.
El otro día mantenía interesantísimas conversaciones acerca de frases memorables que nos llamaban la atención por lo incomprensible de las mismas. Y no era el tema la sabiduría popular que te dice que a quien madruga Dios le auyda y que no por mucho madrugar amanece más temprano. Soy un amante declarado del refranero, pero no veo la sabiduría por ninguna parte, pase lo que pase, hay un refrán para justificarlo todo. Condesendencia popular.
Pero la frase en cuestión que no alcanzábamos a comprender era: "Es la excepción que confirma la regla". Se escriben con g todos los verbos que teerminan en ger y gir. Bueno, todos.... Menos tejer y crujir, las excepciones que confirman la regla. Vamos que alguien pensó en una regla y cuando se dio cuenta de que era una mierda, se inventó la frasecita. La regla, aparte de ese lamentable mecanismo con el que la sabia naturaleza ha tenido a bien castigar a las hembras de los mamíferos, es una norma que se supone universal, que se ha de cumplir en todos los casos. Luego la excepción jode la regla, no vengamos con chorradas para quedar bien.
Otra vez al diccionario, porque hay que saber qué significan las palabras que compoenen frases estúpidas como ésta: 1- Administrar el sacramento de la confirmación. Bueno, ésta no me sirve, ¡pero qué bonito es reafirmarse en la fe con un bofetón del cura y el cuerpo de Cristo con sabor y forma de oblea! 2- Corroborar la certeza o verdad de algo. Cosa que una excepción no hace. 3- Asegurar, dar a alguien o algo mayor firmeza o seguridad. ¡Oh, sí! ¡Qué mayor firmeza para una regla que los casos que la contradicen! Yo es que flipo con la subnormalidad de frase. Es algo parecido a decir:
-Mi hijo es un estudiante magnífico. Bueno, ha sacado dos ceros en inglés y en matemáticas, pero son la excepción que confirma la regla.
-Mi médico me ha dicho que tengo una salud de hierro. Bueno, tengo hepatitis y estoy leproso perdido, pero todo esto confirma que stoy en plena forma.
-Soy una bellísima persona y nunca hago mal a nadie. Bueno, menos aquella vez que maté a hostias a mi vecino, pero el juez me ha absuelto porque dice que esta excepción confirma que soy un tío estupendo.
Todo esto se supone que es una confusión de un proverbio latino (exceptio probat regulam), que viene a significar la perogrullada siguiente: si existe una excepción, tiene que haber una regla de la cual sea excepción. Lo cual me parece una parida semejante a la anterior. "Prohibido aparcar los domingos" sinifica que se puede aparcar el resto de la semana, una regla confirmada por esta excepción. Está visto que en la Edad Media rezaban mucho y se aburrían todavía más, porque hay que ser retrasado para perder el tiempo con esto (como estoy haciendo yo ahora). Lo mire por donde lo mire, me parece una gilipollez como un piano.
domingo, 11 de enero de 2009
The cacheters
Una vez más, acudamos a la RAE en busca de ayuda:
Cachetero (o cachetera): Coloquialmente en Puerto Rico, persona que se aprovecha de los demás, aficionado a vivir de cachete.
Pues bien, ahora que ya estamos familizarizados con la jerga caribeña, tengo que contar que en vacaciones he estado preparándome para protagonizar una película que probablemente tendrá buena acogida en este bendito país, que entre sus personajes más emblemáticos cuenta con el Lazarillo, Pajares y Esteso y el gran Paco Martínez Soria. Llámalo picaresca, llámalo jetómetro o más cara que espalda. Esos son los modelos a imitar para la interpretación, algo en lo que el director fue muy insistente. Por eso nos sugirió, como a quien tiene que engordar cual cerdo para un papel, que nos imbuyéramos en el estilo de vida propio del cachetero, para hacer lo que él hace, sentir lo que él siente y gorronear lo que él gorronearía. Y para ello, por su afición a los documentales, intentó introducirnos en su piel por medio de las analogías con la voz somnífera por excelencia: el narrador de los documentales, pues el cachetero, como el depredador de la sabana, e ve inmerso en una lucha por la supervivencia, en la que no está dispuesto a poner ni un sólo céntimo, ya que perdería su identidad, como si el león entregase sus garras o la mofesta renunciase a su repugnante peste.
Lo primero que debe hacer en su lucha gratuita por la supervivencia es aprender de la hiena, que crea amistad y otros vínculos cualesquiera con aquellos depredadores que gozan de multitud de presas. Por lo tanto, los banquetes y fiestas caseras son el principal objetivo del cachetero, aunque no haya de renunciar a esporádicas invitaciones a restaurantes o tiendas de regalos.
Su arma principal es la concentración. No importa en qué conversaciones se halle inmerso, o qué apasionantes vídeos o colección de fotografías le estén mostrando; su vista y su mente jamás se apartarán de la zona del buffet o, en su defecto, del camarero que se aleja con la bandeja de canapés. Sus conocimientos se ponen entonces a prueba, pues ha de calcular la trayectoria más rápida, eficaz y disimulada para obtener la mayor cantidad posible de alimento free.
Como toda existencia, la del cachetero supone una lucha tanto con otra especies como, sobre todo, con la suya, pues el cachetero profesional desconoce la vergüenza, come sin piedad, acapara bandejas y mesas completas e incluso, previsor como hormiga, está provisto de bolsillos, e incluso bolsos para almacenar todo lo que se le ofrezca.
Otro elemento importante de su conducta es el disimulo. Si el cachetero es descubierto, en adelante su presencia resultará molesta, porque a nadie le gusta un chupasangre descarado cerca. No ha de decir sí a la invitación en un primer momento, sino mostrar duda y buscar la insistencia de la presa, que nos dará vía libre para el cacheteo desmedido. Si se trata de una invitación en un restaurante o evento semejante, no ha de olvidar ese típico amago de echar la mano a la cartera, para hacer pensar que tiene cierta intención de pagar. Pero nada más lejos, por lo que este delicado gesto ha de hacerse con timidez e incluso cierta desgana, pues sus consecuencias podrían ser terribles si la presa está distraída.
Pronto empezará el rodaje y la película seguro que será un éxito. Pero llevo tanto tiempo en la piel del cachetero, sobreviviendo sin una peseta en la cartera y llenando mi estómago gracias al esfuerzo y el despilfarro ajenos, que ya no sé si podré volver a gastar algún día.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
La época más mavillosa del año
Hoy quiero exponerme a la crítica y al insulto, intentando saltarme ligeramente las normas de lo políticamente correcto, porque es algo que me sale de manera mucho más espontánea. Y todo surge a propósito de un fenómeno que habréis percibido: probablemnte por causa del cambio climático, hemos pasado a tener tan sólo tres estaciones: primavera, verano y Navidad. Sí, porque cuando uno tiene que echar mano de la manga larga, a principios de octubre, llega ya la Navidad, esa época del año en la que somos mejores personas, en la que nos invade (hablo por mí) un sentimiento habitual pero ahora exaltado: un asco irrefrenable generado en la boca del estómago y que necesito escupir cada cierto tiempo para no morir envenenado. Nada mejor en época de crisis que subir el precio del autobús y los impuestos, porque el Ayuntamiento está pensando en ti y necesita alegrarte el corazón con unos cuantos millones de euros invertidos en luces con preciosos adornos, hojas de árboles, corazones, y demás ornamentos de moderno diseño. Además, con esto quiere resolverse una duda, que es la de si suena el árbol que cae en la selva cuando no hay nadie para oírlo, pues se quiere saber si se malgasta la electricidad dejando las luces encencidas 24 horas al día, si siguen consumiendo cuando no hay nadie para verlas.
Esta época del año, quizá por el frío que ablanda o paraliza los cerebros, la imbecilidad humana alcanza cotas que no pueden repetirse hasta unos cuantos meses después. Y es que creo que, salvo los centros comerciales, todos deberíamos estar indignados. Yo, obviamente, no celebro la Navidad en la medida en que me es posible, porque otros siempre la celebran por mí y en mi nombre. Como diría mi madre, yo no creo ni en la luz eléctrica, por lo que la religión me queda ya bastante lejana. Y digo esto porque la Navidad es una fiesta religiosa, porque quizá casi nadie lo sabe, o al menos es lo que parece. No, no se celebra el nacimiento de Santa Claus, sino el de Jesucristo, el de Dios hecho hombre. Cada uno es libre de opinar, y para mí ese señor probablemente era un barbudo que curó momentáneamente a un par de epilépticos y al que encumbraron y mataron por ello. Pero quien crea que fue una divinidad que vino para redimir nuestros pecados, pues mi más sincera enhorabuena. No tengo nada que decir al respecto, sólo qué él o ella debería estar bastante más indignado que yo, aunque sé que no es fácil. Y aunque no creo en la historia que se cuenta, en realidad no resulta importante, porque lo valioso nunca es la historia en sí misma, sino más bien lo que se puede extraer y aprender de ella. Y, al margen de creencias, paseos sobre las aguas y resurrecciones, podemos encontrar elementos verdaderamente valiosos, sobre los que la sociedad y sus miembros se empeñan en orinar año tras año. Porque si hay algo que se quiere destacar es la humildad porque el hijo de Dios, que podría haber nacido como un jeque, nació en un miserable pesebre pasando frío. Un ejemplo que habría que conmemorar, pero oye, ya que nació en un pesebre, compra angulas y ponte ciego a langostinos. Eso sí, con luces y adornos, para que sea todo un poco más modesto. Y vístete lo más elegante que puedas, aunque vayas a cenar con gente con la que normalmente cenarías en pijama. La excusa común, igual que lo de casarse por la iglesia, que es por no dar un disgusto a la abuela, es que lo bonito es reunirse con la familia. En mi caso, no conlleva nada diferente a ningún día, por lo que es absolutamente estúpido. Y en el de los demás, os podéis reunir cualquier otro día y no tenéis que poner las chorraditas navideñas de rigor. También estás los niños, donde los haya, porque no se les puede dar el disgusto de sentirse diferentes, así que es mejor hacer el panoli como borregos, como todos los demás.
Porque lo bonito de la humildad y el espíritu navideño son los regalos. Alguien se inventó la memez de los Reyes Magos, que ni eran magos ni tienen nada que ver con la estúpida historia que se cuenta: -"Te traemos oro, incienso y mirra para el niño recién nacido" -"Oh, qué útil, nos vienen fenomenal para tapar los excrementos de la mula y el buey". Hay que hacer regalos porque todo el mundo hace regalos. Patético. ¿por qué no se pueden hacer los regalos cuando a uno le dé la gana? Ah sí, por los magos de oriente y el gordo que se tira por la chimenea. Muy lógico.
Luego hay otras tradiciones hermosas, como la lotería, un invento genial para los que tanto se quejan del capitalismo. En vez de repartir el dinero común o el de los que más tienen, es mejor que juntemos todos un poquito para que se lo lleve uno solo. Muy navideño también, porque ha nacido el señor, así que voy a ver si me retiro y puedo seguir despilfarrando toda mi vida, en una Navidad sin fin. Por supuesto, la lotería más cara y la que reparte premios más bajo es a la que más juega la gente, porque puestos a actuar con coherencia...
Y los mensajes. Qué bonitos!! Esas paridas en cadena que permiten superar la barrera de los 100 millones de mensajes en una semana. Y no es una exageración. La realidad es mucho más patética que la imaginación.
Y por fin, se acaba un año más, se retiran las luces y nos proponemos propósitos ridículos que nadie cumplirá. ¡Feliz año! dicen todos. ¡Feliz entrada y salida de año! Será salida y entrada digo yo. Muy bien, gracias por desearme un buen momento entre las 23,59 del 31 de diciembre y las 0,00 del 1 de enero. Gracias de verdad, porque además eres el número 63 que me lo dice en un cuarto de hora. Me recuerda también toda la gente que me pregunta si voy a cenar solo en Nochebuena. ¡Dios! La gente se echa las manos a la cabeza como si fuera a dormir en la calle. No importa si todas las noches cenas solo, pero el 24 de diciembre no se parece en nada al 16 de myo, porque ha nacido el niño Dios. Y no se puede cenar solo, y mucho menos una tortilla o un bocadillo, aunque sean de polvorones.
Y por último, cuando nuestros buenos sentimientos volcados en billetes de cincuenta terminan, llega la cuesta de Enero. Y entiendo yo que será cuesta arriba. ¿Por qué? Porque hacia arriba y hacia abajo la cuesta es la misma, pero el recorrido distinto. Porque estábamos en lo alto de la cuesta en Diciembre, con los ahorros y la extraordinaria. Pero nos tiramos rodando hasta abajo, porque Dios se ha hecho hombre y ha nacido en un pesebre. En Enero el kilo de uvas no cuesta 35 euros, pero ya no queda mucho que gastar, porque hemos honrado a los magos de oriente. Sobre todo al que llevaba oro.
martes, 30 de septiembre de 2008
La lengua de Shakespeare
Pues supongo que su lengua fue descompuesta hace tiempo por los simpáticos gusanos, pero su esencia pervive, aunque yo todavía no soy capaz de apreciarla en todo su esplendor. Por eso necesito unas lecciones como la del vídeo. En la lengua de Cervantes todo es diferente: ¡qué expresividad! ¡Que riqueza de vocabulario! ¡Qué facilidad para el insulto! No quiero dar ejemplos porque todos los conocemos, pero con qué precisión podemos atacar donde más duele, y también mentar a la madre, que siempre se lleva lo peor como si tuviera la culpa de todo, a la familia, a los difuntos y a todo lo que se te ocurra y resulte profundamente hiriente. Que no se pierda. Aunque con el buen uso que le damos creo que no habrá problema.
Pero en fin, como tengo que practicar, me he buscado unas clases que van directamente a lo importante y no el "how are you?" y el "what's your name?" porque luego eso no lo usas. Con esto supongo que tendré suficiente.
No sé si estaré desaparecido mucho tiempo, pero que os vaya bonito a todos.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Meme-ces
Vengo del blog de al lado; no iba a hacer el meme todavía pero me he visto en la obligación, después de ver una bonita imagen que nos ha ofrecido.
1)¿Sos feliz?
A ratos, pero no me quejo.
2)¿Qué haces los domingos?
Lo mismo que cualquier otro día. Nada, vamos.
3)¿Cuál es el poema que más te ha impactado en tu vida?
La verdad es que soy bastante más de prosa, pero puestos a elegir, las coplas de Jorge Manrique.
4)¿A qué renunciarías por amor?
No lo sé, a lo que me pidan. Tampoco tengo mucho a lo que renunciar así que no hay problema.
5)¿Qué locura hiciste por amor?
Muchas y muy innombrables algunas. ¿Pero primero te enamoras y luego haces locuras, o es al revés? Es más bien todo al mismo tiempo, el amor es una locura, dijo alguien alguna vez, una manía que se dice en griego, una locura divina, una enfermedad que impide el raciocinio y la moderación. Pero vamos, más en concreto, por ejemplo, irme a una obra de teatro y estar a punto de saltar al escenario y después irme con semi desconocidos a tirar guisantes por la ventana. Esto lo entenderá quien lo tenga que entender
6)¿Qué es lo que más te gusta de vos?
Qué asquete de pregunta, con perdón. Lo que más me gusta son mi culo y mis tetas... qué se responde aquí. Lo que más me gusta es que soy sincero, responsable, muy amigo de mis amigos... venga por favor, si soy un mamonazo, basta de topicazos, que ya aburren. Pero para demostrar que lo que sí tengo es sentido del humor, como mi vecina, y además pretensiones políticas, aquí está la campaña electoral que me facilitó el amigo Matías
7)¿Cómo te sientes en la ciudad donde vives?
Profundamente apestado. Aparte de que no se puede vivir toda la vida en el mismo sitio, creo yo.
8)¿Qué te faltó hacer en esta vida que llevas?
¿Pero me estoy muriendo ya? Joder, qué manera de decir las cosas. Se dice"qué te falta por hacer". Además dice "en esta vida que llevas..." como queriendo insinuar algo en plan: dada la vida de arrastrao que llevas y pronto acabará, qué te falta por hacer. Yo qué sé, me faltó tener pelas por un tubo, eso me habría hecho ilusión.
9)¿De qué signo del zodiaco sos y qué es lo que más te gusta de ser de ese signo?
No, thanks. Me parece la apología más ridícula de la ignorancia y la superstición que alguien te diga cómo es tu carácter o lo que te va a ocurrir en función del mes o el intervalo del año en el que naciste. Sencillamente absurdo, si fuera por mí lo prohibiría.
10)¿Qué cosas de cuando eras chico, y que se perdieron hoy, te gustaría que vuelvan?
¡Las canicas que me robaron!! Yo no tenía la culpa de ser tan malo. Echo de menos la tranquilidad de no preocuparte por nada y mis raciones diarias de dibujos animados.
11)¿Cuál es el ultimo trabajo que has realizado?
No sé lo que en mi caso se entiende por trabajo, pero lo último que he acabado ha sido un artículo sobre la relación y la influencia de Platón en Schopenhauer. Telita de Sabadell
Y como no me va mucho el tema de pasar la cadenas y ya he visto a quién se lo han mandado por ahí, pues al que le apetecezca que lo haga y si no pues tampoco pasa nada, que muera aquí y así soy el último eslabón.

