lunes, 19 de mayo de 2008

Enfermos mentales: Salvador Dalí


Yo no entiendo mucho de arte. Entiendo, como todo el mundo, de lo que me gusta y lo que no. Y como no pretendo aquí resolver el eterno enigma de qué es arte y qué no lo es, voy a hablar de mi enfermo mental favorito, que es Dalí. Es una personalidad que me admira más que ninguna otra. Y tenemos la suerte de conservar, aparte de toda su obra, muchísimos documentos visuales o escritos que nos permiten conocerle. Puede que Miguel Ángel o Van Gogh tuvieran una personalidad tan fascinante como la de este hombre (yo particularmente estoy convencido de que no), pero por desgracia no hay manera de comprobarlo. No tengo intención de discutir nada con nadie, ya que habrá quien no quiera colocarlo a la altura de otros maestros del arte, o quien crea que Picasso era mejor pintor que él. Yo no, y repito que me baso simplemente en una cuestión de gusto. Simplemente pretendo expresar mi profunda admiración por un ser humano que me parece tan fascinante como perturbado. De hecho, su aparente estado de locura permanente es una de las cosas que más curiosidad me despierta. En realidad, todo en él me llama la atención desde su bigote y su forma de hablar hasta esa mirada perdida o concentrada en alguna àrte del universo que el resto de seres humanos desconocemos.
Hice una entrada a propósito de los genios, a modo de presentación, y muchas cosas las escribía pensando en él. Y una cosa muy curiosa, que le pasa a todos los genios, es que son perfectamente consciente de ello, y generalmente no tienen reparo en reconocerlo (caso aparte es el de los que se creen genios sin serlo, pero eso ahora da igual). Y el caso de Dalí no es diferente. A mí la modestia nunca me ha parecido una virtud, algún día escribiré algo sobre el tema; y los genios no son modestos. Al contrario, se admiran a sí mismos porque son conscientes de su superioridad artística o intelectual. En algunos casos, como éste, la inteligencia y la imaginación son tan desbordantes que rozan la locura. O incluso van más allá de ella.
En relación con lo que escribí en aquel post, en torno a la inspiración de los genios, cuando escucho hablar a Dalí me parece que se encuentra en un estado de posesión divina interminable. Es como un extatismo, que se dice, como un estar fuera de sí, o alguien o algo dentro de él, que a los efectos es lo mismo. Es como un extraterrestre o un hombre del futuro, como una mente capaz de una visión y una penetración que, desde luego, es diferente y superior a la mía. Por eso me parece un auténtico enfermo, porque creo que hay algo en su mente que no está bien, y eso es lo que le convierte en lo que es.
De todas formas, es destacable la inteligencia de este señor. Siempre se destaca la imaginación y la intuición, pero la capacidad y la preparación son también imprescindible. Ya digo que yo entiendo poco del asunto, pero el conocimeinto que Dalí tenía de Velázquez y de Rafael parece difícilmente superable. Y también su interés por la ciencia y los nuevos métodos, por la aplicación de la matemática y la geometría, que obviamente resultan fundamentales para un pintor. Aunque, por supuesto, la imaginación de este personaje es, por lo menos, sorprendente. ¿Qué es la imaginación? Bonita pregunta. Pues me voy a aventurar a ofrecer una definición: debe ser una capacidad de trabajar con imágenes, claro está, pero con imágenes mentales, y que permite mezclarlas, con ayuda de la memoria, para generar algo nuevo, para ser creativo. Creo que con la imaginación no se inventa, o que no inventa sus materias primas, sólo las combina. Y en eso, dentro de mi pequeño espectro de conocimientos artísticos, creo que no ha habido nadie como él. Y probablemente resulta más imporate para un surrealista que para cualquier otro artista, especialmente si entiende el arte como imitación. Aunque, como él decía, lo suyo no era el surrealismo sino el hiperrealismo metafísico.
Termino ya, porque ahora que me he puesto a escribir he decidido dedicarle otra entrada otro día, para así introducir más imágenes y vídeos y hablar también de Gala.
Me he tomado la molestia de seleccionar las cien obras que más me gustan, así que las pondré en la barra lateral. Por supuesto, recomiendo que se le eche un vistazo. Y un par de vídeos, el primero es un fragmento de una entrevista que se puede ver completa. Me encanta porque su voz y sus palabras me resultan hipnóticas y poque además me encanta escucharle decir ácido desoxirribonucleico. Y el segundo (está en inglés, espero que se etiendan medianamente bien las preguntas) es una tontería de un concurso que he encontrado por casualidad, pero es que me resulta increíble lo que es capaz de suscitar en la gente con un simple sí o no.
En fin, copiando al genio de la lámpara, resumo todo esto con aquella frase de: "no hay un genio tan genial".


10 comentarios:

Sensai dijo...

Los vídeos no puedo verlos de momento pero estoy deseando oirle decir "ácido desoxirribonucleico"!

Es un genio sin duda, un provocador y siempre lo he percibido como un ser de otro planeta.

Tengo muchas ganas de leerte sobre Dalí-Gala. Me interesan los genios inseparables de musas.

Saludos!

Moisés Márquez dijo...

No había oído lo de hiperrealismo metafísico. Pero la verdad es que puestos a pensar le pega. Sea lo que sea que quería expresar con esas palabras. A mi me parecen muy acertadas.

La verdad es que sí era un genio. Como pocos.

Pero yo me quedo con otros tres. Da Vinci, porque fue capaz de desarrollar cosas que a los demás nos habría costado 5 vidas. Julio Verne, por ver mucho más allá de lo aparente. Y el señor Buonarroti. Si hablas de cómo veía las obra Dali, este hombre discutía con los demás porque sus obras no eran tales. El no las "fabricaba", solo liberaba lo que había dentro.

Pero, como dices, es inútil hablar sobre qué genio es "mejor" o "peor" que otros. Lo que hay que hacer es ponerlos a la altura que su genio exigue. Porque han hecho que la humanidad valga la pena. Lo malo es que lo que hace un genio en una vida, un tonto es capaz de quemarlo en 5 minutos.

RAÚL dijo...

bendito loco, ya lo creo, muchas veces pura sobreactuación, también, pero siempre genuino, transgresor, clarividente. basta detenerse en algunas de las 100 obras que has seleccionado para subir peldaños desconocidos. una nueva elevación.

Retrack dijo...

Sensai: Bienvenida. Espero que puedas ver los vídeos, porque yo creo que merecen la pena, aunque son un poco largos.
Moisés: Gracias por tus sugerencias de genios, también los tendré en cuenta para futuras entradas.
Raúl: de acuerdo contigo en que hay algo de sobreactuación, pero creo que eso es parte de su personaje y de su encanto.

Ginebra dijo...

Hola retrack, desde luego el tipo no tiene desperdicio: un fantástico pintor, un genio., pero a la vez un ser engreído, un actor nato, un " chaquetero" político que no dudó en "comulgar" (nunca mejor dicho) con el franquismo y el Nacionalcatoliscimo para seguir su carrera artística y su bissnes en España.
Un tipo complejo con el cual cualquier psicoanalista hubiese acabado literalmente loco.

Azahara dijo...

Llevo muchísimo tiempo intentando añadir algún comentario a tu blog y parece ser que la "retrack" soy yo, no sé por qué no lo lograba a ver si esta vez puede ser.
Qué decir de Dalí, aparte de lo que ya se ha dicho que para mí sigue siendo un genio y que es perturbador-perturbado, por supuesto, a nadie le puede dejar indiferente. A mí me hace reir hasta no poder más y me hace asombrame del mismo modo,al ver su obra...

Anónimo dijo...

A las buenas tardes. Me estoy acostumbrando ya a dar una pasadita por el blog fracuentemente a ver con que me sorprendes.
La verdad, es que Dalí es un personaje (y digo bien, personaje que no persona) de lo más peculiar que ha pasado por el arte español (sin contar los jovenzuelos aspirantes a artistas que como base artística toman una grabación hecha con una cámara de móvil y lo califican de experimento artístico).
Me ha costado mucho abrirme a ciertos tipos de arte. Incluso a algunos artistas les he cogido "tirria" por tener que aprender su vida y obra de pe a pa (ya sabes retrack, carreras con futuro como la mía). Pero he llegado a una conclusión: tienes toda la razón en una cosa, el genio de verdad, es consciente de que lo es. Pero los máximos genios, tienen una peculiaridad más: son tan sumamente conscientes de que son "superiores" y les gusta tanto serlo, que tienen un afán de superación aún mayor. Quieren ser más genios siempre de lo que son, y eso a algunos les ha llevado a mejorar más aún, y a otros a perderse en sus propios estilos, a autodestruirse.

Bueno, en mi opinión Dalí casi llega a eso, pero no llegó. ¿Suerte o saber? ¿Quién sabe?

Hale, ahí te dejo una buena chapa.

Retrack dijo...

Gracias por tu interesante comentario visitante desconocido. Espero que te sigas dejando caer por aquí de cuando en cuando

maníasmías dijo...

.
hola!
nunca leo profundamente los post demasiado largos si he de decir la verdad. He aprendido a leer en diagonal por deformaci�n profesional y ahorro de tiempo, de manera que confieso que le� aqu� y all�.

comparto su admiraci�n por Salvador, el gran masturbador, y peregrino a Girona siempre que puedo a verlo en toda su extensi�n disneyworldiana que es donde tiene m�s sentido, digamos que en su salsa.

pero comentar quer�a que Dal� era un enfermo mental muy canalizadito y gran conocedor del marketing, sobre todo por roce con su gran Gala Merchandaising Dal� (se saluda a la amiga sensai desde aqu�)

mi enfermo mental favorito es el italiano Morandi, que pinto 3000 veces el mismo cuadro, no sali� de su pueblo m�s que una vez en 80 a�os y dentro de la casa familiar, donde pas� toda su vida, para acceder a su estudio para pintar ten�a que atravesar el dormitorio de una de sus hermanas, que vivieron con �l hasta su muerte
...

muy en el estilo de Pessoa que fu� casi casi otro tanto de lo mismo
...

creo que Dal� era m�s que un enfermo, era un iluminado

y que fue feliz muchos a�os de su vida cosa que pocos seres humanos pueden decir

:

Adrian AzzY dijo...

Hiperrealismo metafisico, todo un concepto digno de analizarle, la manera en que lo menciona en sus entrevistas es como si hubiera dado con lo que siempre busco, y con uno de sus mas grandes descubrimiento.