jueves, 3 de julio de 2008

Enfermos mentales: Alcibíades (II)

Estamos en el 415. Una ciudad siciliana, inmersa en una guerra que difícilmente puede ganar, solicita ayuda al ejército ateniense, por lo que el tema se debate en la Asamblea. Nicias es partidario de no acudir al combate, por lo costoso de la expedición y la necesidad de consolidar las ciudades de su imperio. Alcibíades, en cambio, ve la oportunidad de conseguir un poderoso y rico aliado, que devolvería a Atenas su antiguo esplendor, contando además con el apoyo de un pueblo resentido por sus sufrimientos. Así pues, se enviará ayuda.Pero un suceso resultaría decisivo en el destino del ambicioso Alcibíades y probablemente en el de la expedición y la propia guerra. La noche antes de partir, fueron mutiladas la estatuas del dios Hermes que poblaban la ciudad y que simbolizaban, entre otras cosas, la fecundidad. Los ciudadanos, supersticiosos de por sí e inmersos en una situación tan convulsa, temen que un castigo de la divinidad ponga en peligro la expedición, generando un miedo que inquieta a Alcibíades, que desea partir cuanto antes. Es entonces cuando sus enemigos le acusan de la profanación, pero no hay tiempo para juicios, el ejército ya está listo para irse. El joven general, famoso por sus excesos en el ámbito personal, fue finalmente acusado del sacrilegio, por lo que se envía una nave en su busca para que se le juzgue. Puede que hubiese motivos para ello, o puede que quienes se oponían a la expedición provocaran el miedo en la población para evitarla. En cualquier caso, Siracusa pidió ayuda a Esparta, terminando así con la paz pactada y poco después con la vida de Nicias y el ejército ateniense que se encontraba en Sicilia.
Alcibíades, temiendo por su vida, y con motivos, accedió a ayudar al enemigo si éste juraba protegerle. Esparta contaba ahora con dos poderosos aliados: un general que conoce a la perfección los secretos atenienses y el ejército persa, que desea aprovechar la debilidad de su antiguo adversario y se aproxima para hacerse con el control de Asia Menor. La ayuda de Alcibíades fue decisiva para conseguir unas cuantas vistorias sobre Atenas. Pero su carácter, o quizá las sospechas que suscitaba su ambigua fama, le llevaron a enemistarse con el jefe de los espartanos, con cuya esposa se le relacionaba.
¿Qué le faltaba por hacer en ese momento de su vida? Aliarse con los persas e intentar usar su influencia para perjudicar a Esparta. Con esto, se ganó de nuevo la confianza de los atenienses, algo que seguramente había pretendido. Con su regreso final a Atenas en 407 a. C., quedó bien claro que poseía unas dotes para la oratoria comparables con su hablidad estratégica. Aunque también se vio favorecido por los constantes cambios de gobierno y el desconcierto general. Pero el ejército ateniense estaba ya casi diezmado y la guerra terminó en 404 tras la batalla de Egos Pótamos. Alcibíades logró escapar y se refugió en los territorios persas, aunque parece que los espartanos dieron el aviso y fue asesinado poco después. Un hombre lleno de excesos y de virtudes, un enfermo de los que me gustan.

5 comentarios:

Mary Lovecraft dijo...

Me encanta como narras las historia...y es que a mí la Historia, siempre me gustó para leerla o a lo suma verla en peli, porque lo que era estudiarla, siempre se me dio fatal.

un saludín!
Mary

p.d.: mola la playlist que te montaste :D

La estatua del jardín botánico dijo...

Un prendita de mucho cuidado el señor Alcibíades. A mí me gusta pensar que fue él quien castró a Hermes en plena borrachera y que se subió a los barcos con resaca. Buenos días y hasta dentro de un ratito.

eL_TiTo_MaTi dijo...

jejeje siempre he oído que sí que fue él quien le cortó el pinganillo a Hermes. como estratega creo que estuvo sobrevalorado comparado con otros, pero como superviviente es de los que no tiene parangón!!
que fulano, hacía lo que fuera para llegar a la cima.
me ha gustado majete!

Sibyla dijo...

Super interesante este apunte histórico, siempre ha habido y habrá de esta clase de enfermos...ya lo decía mi madre:
"Hay más fuera que dentro"

SALUDOS:)

RAÚL dijo...

desde luego, a este hombre le dio tiempo a hacer de todo!! no lo conocía, la verdad (o al menos no con la familiaridad de trato que tenéis vosotros). en todo caso, ha sido un post interesante, sí señor.