miércoles, 4 de febrero de 2009

Bolsa de recuerdos

Suena el despertador, levantas la persiana... y bienvenidos al día de la marmota. Frío, lluvia y un tono grisáceo que me acompaña desde no sé ya ni cuándo. Así que como hoy el día está siendo pura basura y creo que lo de meterme en la bañera con la tostadora no va a funcionar, he rescatado una bolsa en la que guardo cosas, porque no cabe otra denominación para ellas. Son algo así como recuerdos, o cosas que en su momento quería que fuesen recordadas. Algunas han ido a la basura, porque dejan de tener sentido cuando las olvidas, desde todo tipo de facturas, entradas o billetes hasta un aspersor y un borrador del instituto. Hay tarjetas de felicitación bastante cachondas, como una del 99 en la que mis supuestos amigos, porque eran una panda de cabrones, me felicitan escribiéndo todo tipo de ridiculeces. Y la tarjeta pone:
"Ya está aquí el bebé que con tanta ilusión esperabais". Y dentro decía: "Que él llene de alegría vuestras vidas y juntos viváis momentos muy felices". Por lo menos me parece gracioso que te feliciten el cumpleaños con una tarjeta que es para otra cosa (que no tiene nada que ver conmigo, a mí que me registren).
Pero lo que más recuerdos me trae son mis billetes de Inter Rail, con todos los trayectos bien apuntaditos, con ciudades que he olvidado, pero que también ayudan a volver a traer a la conciencia cosas que estaban por ahí almacenadas y no habían vuelto a mi mente. Ahora las cámaras digitales hacen el trabajo sucio, pero por entonces teníamos las de toda la vida y un cuadernito que usábamos a modo de diario, aprovechándo también para llenar los largos ratos de nuestras vidas que dejamos en los vagones. En fin, este tipo de cosas hay que almacenarlas, porque al final uno es poco más que lo que recuerda de sí mismo.
Y como la cosas va de cosas antiguas y vagones de tren, pues ahí está, que por más visto que esté no deja de ser tan absurdo que hace gracia.

9 comentarios:

Inma Cañete dijo...

Para mí que esas cajas con esas cosas dentro están para abrirlas sólo una vez en la vida después de muchos años de permanecer cerradas...luego hay que tirarlo todo a la basura. Ese es su misterio, su función, al menos yo lo veo así.
No estoy totalmente de acuerdo en eso de que uno es poco más de lo que recuerda de sí mismo, me parece, con todos mis respetos, una postura un poquito pesimista. Yo pensaba igual que tú hasta que esos recuerdos que yo guardaba no fueron lo suficientemente poderosos para hacerme levantar por las mañanas con ilusión. Tuve que cerrar puertas y pensar que yo era algo más que lo que mis recuerdos HACÍAN de mí.
Qué chapa te he metido, no?
Me ha parecido una entrada nostálgica, me gusta. Por cierto, hay un libro que cuenta cómo una señora quiere encontrar el sentido de la vida mientras se monta en un tren.
Besos viajeros (con cuaderno mejor)

interpreta-sones dijo...

y como el post va de cosas antiguas y vagones de tren, es por ello que has elegido un vídeo de la hora chanante, no? qué arte!! está bien tener una bolsa de recuerdos, aunque es aconsejable hacer limpieza de vez en cuando, como bien dices. hay cosas que con el tiempo ya no valen pa ná! además hay que dejar hueco también para las nuevas cosas frescas que nos acontezcan, esas que merecerán ser recordadas depués.

Anónimo dijo...

jajaja recuerdo esa tarjeta, por eso la cogimos! fue lo más absurdo que encontramos!
eh, recuerda la camiseta blanca y el cd de bakalao jajajaja

ciao majo

taratela dijo...

Con los huevos colganderos, modelo talivan...
no hay palabras, "pa mi, mu grnades"
Respecto a las cajas o bolsas de recuerdos, me repito creo, pero esta bien tenerlas e ir vaciandolas poco a poco, mientras vas actualizando el disco duro...
A mi me encantan.., lo que no tirare nunca son las cartas y los cuadernos de viaje...
Saludetes con clima mediterraneo.
;)

La estatua del jardín botánico dijo...

Ya tú sabes que lo mío son las conchas y las piedras. Sí que guardo algunas entradas de cine y de conciertos. Y lo que espero guardar dentro de poco en alguna caja es todo tipo de piedras italianas.
El vídeo, genial. Ánimo con esa niebla. No te preocupes que, aunque no se vea, detrás está el sol.

Mary Lovecraft dijo...

Está muy bien tener actualizada siempre esa bolsa de recuerdos ;)

un besooo!!

p.d.: y yo, que todavía no me aclaro con lo del día de la marmota????

ainss

Logan y Lory dijo...

Es cierto, hay que cosas que por muy absurdas que puedan parecer a los ojos de los demás, siempre están ahí, durante toda la vida. No las tiramos porque forman parte de una etapa o una circunstancia que deseamos guardar.

Se de una persona que guardó toda su vida el cordón de un zapato. Nunca dijo porque lo guardaba, pero pidió que cuando se muriese metieran dentro del ataud el cordón. Así se hizo.

Un abrazo

Conxa dijo...

jajajja como me has animado el jueves con el video!!!(no lo había visto)

Y del saco de recuerdos, buaaaaa yo acumulo, de todos los viajes, de una primera cita molona, de un regalo, de..... es el saco de los sentimientos mas pastelitos que te puedas imaginar. Pero el día que me entra la limpieza general, desaparecen todos los sentimientos de un plumazo, y lo tiro todo, hay veces que me arrepiento y otras no.
Y de vuelta a empezar con otro saco o caja, que da lo mismo.

Señorita Puri dijo...

yo enterré una caja en el jardín de casa para abrirla 10 años después y olvidé dónde estaba la caja. Mierda.