domingo, 6 de septiembre de 2009

Nombre artístico

Me viene a la mente ese momento chanante en el que presentan a Joseph Ringo quien, con su atuendo vaquero, señala con inteligencia: "Me llamo Miguel Ángel Restrepeda, pero Joseph Ringo suena mejor". Y es que, cuando llega la edad adulta, todos deberíamos tener el derecho de denominarnos como queramos, sin tener que sufrir eternamente el capricho de que nuestros progenitores tuvieran a bien llamarnos Perfecto, Sinforosa o Kevincostner de Jesús. Desconozco que lleva a alguien a llamar a una criatura Dolores, Angustias o Soledad y supongo que será el no pensar lo que significa. Pero si una monja cualquiera tiene el capricho de llamarse "Hermana Presentación" y Razinger Z se convierte de repente en Benedicto (craso error porque molaba más su nombre original), ¿por qué no van a tener derecho a cambiar su nombre quienes no estén a gusto con él?
Ya el verano pasado comenté mi asombro por la paradójica presencia de un deportista conocido como Li Xiao. Pero en los últimos meses estoy escuchando cosas que me desagradan, razón por la que quiero lanzar un llamamiento a un personaje. Se trata de un futbolista de la selección brasileña de fútbol que me impide oncentrarme en las imágenes que veo cada vez que se le nombra. Sí, se llama Elano. No sé nada de portugués, pero espero que en su país no tengan que escuchar cosas como: "Elano recoge el balón" "¡Qué gran jugada de-Elano" o "atención a la falta que va a lanzar Elano" (¿dónde lo va a lanzar, por Dios?!!). Este hombre no debería consentir que su nombre sea lo mismo que ojete. Porque además parece una persona normal, no como Ben Affleck y familia, aquí presentes. Y puede que a él no le moleste, pero los demás no tenemos por qué aguantar comentarios como "ahí arranca Elano".
Lo comenté en una ocasión y llegamos a la conclusión de que sólo podría ser peor apellidarse Porculo, con lo jocoso que resultaría asociado a nombre como Tomás, o algunos femeninos más curiosos como Encarnación o Asunción (dejando ya al margen nombres que son sustantivos abstractos como Amor o Alegría y los ya mencionados Dolores y semejantes).
En cualquier caso, el poner nombres puede ser una tarea complicada y, en algunos casos, debería estar penada y ser motivo de cárcel. No puedo dejar de recordar al gran Rodolfo Mondolfo. Con ese apellido, papá y mamá, ¿tan difícil era haberle llamado José Carlos? Si coincide que te apellidas Verdugo de Dios es pura mala suerte, pero lo de los nombres es cosa de padres resentidos con mala idea o un excesivo sentido del humor.

P.D. Un saludo para Fele y Mamen

martes, 25 de agosto de 2009

El nuevo Partenón

Estamos en Nashville, Tennessee. En muhos sitios del mundo, en USA en particular, existe la costumbre de replicar edificios significativos de otros lugares, pues no hay ciudad modernilla que se precie sin una torre Eiffel. Y prefiero obviar la mención de esas cosas tan horripilantes que gustan tanto en Las Vegas, con hoteles que ridiculizan muchos de los lugares en los que, a diferencia de allí, la palabra cultura tiene todavía algún significado.
Dejando eso al margen, resulta que en Nashville se organizó una feria en 1897,y a alguien se le ocurrió que, como pieza estrella, estaría bien una réplica del Partenón, a tamaño real. El primero estaba hecho en madera y yeso, pero les quedó tan bien que decidieron reforzarlo con cemento para darle la consistencia adecuada, a pesar de que la idea inicial era la de demolerlo como el resto de piezas.
Lo cierto es que desde entonces se han ido esmerando con la réplica, adaptádola lo mejor posible a como se sabe o se cree que era cuando se concluyó el original, en el 432 a. C, para lo cual, lógicamente, sus diseñadores estuvieron un tiempo a medio camino entre Atenas y Londres. Incluso se tomaron moldes de las estatuas originales, todo ello con el propósito de que el visitante tenga una idea aproximada de cómo era aquello en su día.
Hablamos, más o menos, de un edificio de 70 metros de largo, 31 de ancho y columnas de algo más de 10 de alto, que incluso mantiene las curvas y desvíos del original, que buscaban generar un efecto óptico de grandeza que no permiten las estrictas líneas rectas.
Los frontones representan, el uno, el nacimiento de Atenea, a quien vemos junto a su padre Zeus, además de otros dioses;
y el otro, su pugna con Poseidón por hacerse con la soberanía de Atenas. Quién ganó se deduce del hecho de que la ciudad se llama así y no Poseidonia.
Las metopas representan diversas luchas, de dioses y hombre con gigantes, amazonas, centauros, y también algunas escenas de la guerra de Troya.
Éste es un original del Museo Británico y el siguiente, aunque parezca incluso menos elegante, se ajusta más a la realidad, dado el gusto griego por la policromía, que el tiempo y su erosión no comparten.
Lo más impresionante de cuanto se conserva son los frisos, que daban la vuelta entera al templo con una representación de las fiestas Panateneas, las más importantes de la ciudad, por supuesto en honor de su diosa protectora. El amigo Fidias esculpió 350 figuras en 160 metros de nada, representando a mujeres que portaban los útiles necesarios para los sacrificios y vestían el peplo, la túnica que después ofrecían a Atenea.
La escena concluye en la asamblea de los dioses, y se inicia con lo que para mí es más impresionante visto en conjunto (quizá por lo bien conservadas que están algnas partes), los guerreros que aderezan los caballos y los jinetes que ya están en marcha.
Pero los ritos tenían lugar alrededor del tempo y no dentro, pues los griegos para las cosillas de los dioses eran un poco escrupulosos. En el interior, durante una temporada se guardó el tesoro de la ciudad, que no era poco. Pero Fidias se marcó otro detallito. Una estatua de Atenea Párthenos (virgen), que terminó por dar nombre al edficio. Como era de esperar, siglos después fue víctima del saqueó (y usada para pagar a las tropas de la ciudad) y se perdió, a pesar de sus 13 metros de altura. Lo que ocurre es que la ropa y atuendos estaban recubiertos de oro y la piel de marfil. Es verdad que la reconstrucción parece una muñeca gigante de porcelana, pero sirve para hacerse una idea de lo que debía sentir cualquier personilla ante aquello. Vestimenta guerrera, como siempre, una estatua de Nike (la victoria, no las zapatillas) en la mano y una medusa de marfil en el pecho.
Da un idea del tamaño el hecho de que estatuilla que porta mide dos metros. Para más datos, ésta, la réplica inaugurada en 1990, es la escultura interior más grande del mundo e incluso está ligeramente recubierta de un finísima lámina de oro, para un total de 3 kilos, frente a los más de 1100 de la original.
Creo que tengo mejores cosas que hacer con mi cuerpo humano que desplazarlo hasta Nashville, Tennessee, pero me ha precido curioso e interesante. Y tiene que ser toda un experiencia entrar en esta reconstrucción, aunque quizá resulte un tanto artificial. Pero es que el original, probrecillo, con el cañonazo que se llevó en 1687, bastante tiene con lo que tiene.

jueves, 20 de agosto de 2009

El niño cagao

Impresionante documento. Impresionante pseudónimo. El ser humano es sorprendente. Estás viendo el ya tipiquísimo programa de gente por las calles que te explica sus penurias o, en este caso, las peculiaridades, casi infinitas para mí, de un lugar extraterrestre llamado Tokyo. Y después de diversos españolitos contando sus cosillas relativamente normales aprece este muñeco, que a duras penas chapurrea el castellano, entendiéndose en japonés y viviendo allí todo feliciano. Y además no deja de repetir su magnífico nombre artístico. ¡¡Bravo!!

lunes, 17 de agosto de 2009

Carta a Saber y Ganar

Vuelvo de vacaciones (otra vez) y retomo las rutinas porque, como siempre dice mi hermana, soy un animal de costumbres. Entre las muchas que cuento, una de ellas es sentarme en el sofá después de comer para ver ese programa-concurso ya clásico. Como cada día, hoy expreimento las mismas sensaciones y vienen a mi mente los mismos comentarios cada vez que lo veo. Así que desde aquí quiero enviar esta carta a los señores productores, realizadores y demásgnte importante de ese saco roto en el que se despilfarra ridículamente el dinero del contribuyente más conocido como televisión pública.
Estimados señores:
Me dirijo a ustedes como fiel telespectador que sigue su programa con atención desde hace ya unos cuantos años. Mi intención es simplemente la de comunicarles mis sensaciones, en la idea de que alguien más las compartirá probablemente. El formato del programa me parece correcto; hay cosas que obviamente cambiaría, pero no es de mi incumbencia teniendo en cuenta que el consurso funciona y lleva en antena tantos años. Sin embargo, dada la sencillez del mismo, es extraño comprobar la presencia, no de uno ni dos, sino de tres particulares presentadores, siendo así que probablemente no es necesario ninguno de ellos, sino que con una voz robótica que leyera las perguntas todo sería mucho mejor. No quiero encenderme, pero creo que una máquina de tabaco haría mejor el trabajo de estos tres grandísimos profesionales.
La magnífica Pilar, que plantea interrogantes que hasta los más inútiles primates contestarían correctamente, desempeña un papel, cuanto menos, dudoso. Como contribuyente, me pregunto si sería posible ver la factura en la que se detalle lo que esta señora cobra por segundo, pues (por suerte) nunca aparece más de dos minutos en pantalla, y generalmente haciendo un ridículo al nivel de Anne Igartiburu. No es por ofender, pero intuyo que esta señora hace las mejores felatio de la historia de la televisión. Al menos a mí me parece la explicación más verosímil.
El invisible Juanjo Cardenal parece tener la misión de dar por saco al concursante haciéndole perder tiempo con sus (cree él) ingeniosos comentarios. Lo que más me carga de esta persona es que se hace llamar "sabio" y corrige a concursantes que son auténticos máquinas-empollones eruditos-sin-amigos-porque-de-pequeños-no-salían-de-casa, cuando en realidad es un baboso cuyo único comentido es leer las letras de una patalla, cosa que podría hacer un mono un poco listo. Así que de mi parte, si son tan amables, le transmiten el siguiente mensaje: "Baja tú, payaso, y respondes sin leer a ver si eres tan listo, ¡pedante de los cojones!".
Por último, Jordi Hurtado, el gran Jordi, que claramente debe ser hijo único, porque si hubiera tenido un hermano le habría matado a collejas haciéndole ver que sus gracietas no le gustan ni a los jubilados que se descargan las temporadas de "Escenas de matrimonio". ¿Por qué siempre que hay una referencia a un país en una pregunta tiene usted, señor Hurtado, que imitar su acento generando inmediatamente una buena dosis de vergüenza ajena en el concursante? ¿Tan pelotas son los becarios del ente público que se ríen de tan lamentables chistecillos? Confío en que no. Es un concurso, no un programa de humor, así que no obligue a los concursantes a saltar, bailar y hacer el memo de la manera en que usted lo hace. Quizá ellos, con buen criterio, no se crean graciosos.
Si otro particlar, y deseanso que hayan tomado nota de las opiniones de un telespectador, me despido atentamente. Gracias.
P.D. Un saludo para Pilar

miércoles, 29 de julio de 2009

Anochece en Caños de Meca







lunes, 27 de julio de 2009

De moda

El otro día leía por ahí una frase que me pareció llena de sabiduría. Decía: "¿el vhs ya es cool o todavía sigue siendo una puta mierda?". Estas cosas son así, un sistema obsoleto que, se mire por donde se mire, debería ser condenado a la extinción, resurgirá en algún momento para volver a molar. Somos así de gilipollas, y seguro que dentro de diez años se mirará con envidia al primer capullo que vuelva a ver las pelis en su vídeo "retro" (que es un eufemismo para "patética antiguaya") y a jugar al solitario del Windows 3.11 en su 486 con disquetera. ¿Y por qué? Pues por esa institución anónima e impersonal que define la frontera entre lo guay y lo ridículo, y que creo que es la responsable de que ahora las gafas de sol le tapen a uno la barbilla. Eso hace diez años era patético, cuando esas gafas estaban pensadas para los ojos y no para pómulos y orejas.
Tengo que confesar que me encanta la moda. Y no me refiero sólo a anoréxicas con trikini, sino a todo ese conjunto de costumbres que se adoptan sin razón aparente. En esos desfiles, en realidad, la moda está más en la modelo que en el modelito. Hace trescientos años triunfaban las mujeres de más de cien kilos y ahora las de menos de treinta.
Y es que lo gracioso de la moda es que se trata precisamente de no pensar, como la oveja que se tira por el precipicio al ver a las demás, porque no quiere quedarse sola. Es así, el no seguir la moda (o el pasarse de moda) conlleva un aislamiento social semejante al de la mujer sin depilar en la piscina. Especial atención me despierta ese fenómeno llamado carnaval, que consiste en reuniones de grupos de personas haciendo el ridículo. No entiendo por qué hacer el ridículo cuando todo el mundo lo hace deja de ser ridículo. No seáis cobardes, disfrazaos en septiembre, aun a sabiendas de que los que se disfrazaron de pirata y de prostituta os mirarán con cara de asco y pensarán que sois patéticos. Sí, porque lo importante es saber el momento en el que hacer las cosas, ya sea crear tu perfil de facebook, descargarte un politono (enviando SOYRETRASADO al 5544), tatuarte lo que tú crees (sin saberlo) que es tu nombre en japonés, o hacerte un peindao al estilo despeinado. Hace poco descurbí que la ropa, como las fresas, puede ser de temporada o de fuera de temporada. La mía, sin duda, es de fuera de temporada, salvo que la temporada haya empezado a mediados de los noventa. No estoy en la onda, porque aún no entiendo por qué mis pantalones desgastados son una mierday yo soy un marrano, pero gastarte ochenta pavos en unos pantalones rotos "mola que te cagas".
Así es esto. Aunque los blogs están también de moda, así que tendré que pensar si tiene algún sentido o escribo aquí por puro borreguismo.
Es lo bonito de la moda, el refugiarse en el gentío, o en sus costumbres para no ser despreciado. Lo curioso es que a veces ese ridículo que lleva los calcetines por las rodillas, se pone los pantalones en el mismo sitio o la gorra de lado acabe marcando "tendencias". Este tema es tan apasionante que hasta el vocabulario tiene estilo. La moda no es una obligación, es una tendencia, una especie de inercia que nos arrastra, ante la cual sólo puedes nadar contra corriente o dejarte arrastrar. El caso es que mientras nos ahoguemos todos juntos nadie nos mirará mal. Aunque podéis echaros a temblar por si llega el día en que los chinos marquen las tendencias y os encontréis con animalillos de cerámica encima de la tele y abanicos y lámparas con elegantes dibujos. Yo por si acaso voy a guardar el vhs para cuando la gente cool esté dispuesta a pagar por él. Yo es que soy más clásico, para mí el dinero nunca pasa de moda.

martes, 7 de julio de 2009

La calidad no es cara

El ocio veraniego propicia el noble pasatiempo de la lectura. Así que en uno de mis momentos de tiempo libre que no vienen al caso he podido leer en la tapa de mi desodorante: "contiene una fragancia ligera y clara, proporcionando un aire fresco que nos hace volar lejos de la rutina diaria". Señores del Mercadona: ustedes sí que vuelan lejos. Creo que en verano se puede reducir a la mitad el nivel de drogadicción de los empleados, que por desvíos mentales relacionan la rutina con el olor de la sobaca. No contento con eso, decido leer también el otro bote, el que está lleno y añun no he empezado. El caso es que con el viejo no he experimentado la sensación de vuelo, pero quizá en algún sitio indique que el orificio no debe dirigirse al ala sino introducirse en la nariz. Habrá que probarlo.
Bote número 2: "contiene una fragancia masculina que combina elegantemente el espíritu aventurero y la vivacidad arrolladora del espíritu creativo sobre una estructura lujosa y sensualmente cálida". Señores del Mercadona: a mí no me jodan que la mierda de desodorante de 80 céntimos huele a limón, no a Miguel de la Quadra-Salcedo. Nada que valga menos de un euro tiene una estructura lujosa, por más que se empeñe el calvito de la competencia, si es que el Lidl le hace competencia a alguien. Reconozco que tiene su atractivo ese toque del Lidl o el Día, de querer que el supermercado se parezca a un trastero o una casa abandonada; en la decoración desde luego son originales. Y en cuanto a productos de bajo precio e inferior calidad son empresas punteras a nivel mundial. Pero el Lidl me indiga especialmente con su nueva campaña publicitaria, con el actorcillo capullesco que sabe cuándo están buenas las sandías y qué estropajos limpian mejor la grasa. Con un poco de suerte no habréis visto el anuncio, que como los frutos secos del Día y la cara de Cristiano Ronaldo produce un regusto repugnante que puede concluir en vómito. Pero aquí estoy yo al servicio de la náusea.



El muy retrasado huele las frutas sin pelar y juzga los vinos por la etiqueta, como los buenos enólogos, claro que sí. ¡Olé tus huevos toreros y tu sobaco aventurero y creativo!
Yo no entiendo mucho de televisión, pero me parece evidente que está incompleto. La calidad no es cara, pero los anuncios sí.